MADRID GIJON MADRID





Pasados unos días desde esta magnifica prueba ciclista, creo que es momento de analizar, recordar y contaros a todos lo acontecido, vivido y sufrido en 57:55 largas horas.

Aunque esta prueba se inicia antes de que J.M. Campos nos diera la salida en Algete, me ceñiré a la prueba en si, dejando para el final algunos detalles técnicos que supongo os habréis preguntado estos días.

La salida se escalonó en tres tandas espaciadas en 10´ cada una, y tenía claro que yo quería salir en la última: prefería ir viendo luces rojas delante que indicaran el camino a seguir que llevar luces blancas detrás que deslumbraran. Total que empecé a dar pedales a las 10:20 horas del martes 18/08/09.

Marque un ritmo vivo poniéndome en cabeza de mi grupo llevando a bastantes compañeros a rueda que fueron descolgándose a medida que pasaba los kms. Antes de enlazar con los últimos del segundo grupo ya rodaba en solitario.

Pasado el segundo grupo por Viñuelas, se une a mi un compañero Valenciano, su intención era acompañarme toda la prueba pero un ruido bastante extraño que salía de la caja de pedalier, el fallo en su iluminación y algún detalle que se me escapa y sólo a el corresponde explicar, hicieron que una vez pasado Atienza, iniciando la subida hacia el Alto de la Pela, nos separáramos y el decidiese dar por finalizada esta aventura.

En Cogolludo adelantamos a Raul (Ragar en el foro) y Manuel Morente (quien antes de salir me iba presentando a todos cómo “Fran, el que va a llegar primero”, esto para ir sin presión...) y me dijo que donde iba tan deprisa, que me estaba pasando. Claro, el creía que los grupos saldrían cada 20´ en vez de cada 10´ y yo le había dicho que le pasaría por Atienza, pero yo sabía que era mi ritmo y que no estaba forzando para nada, estaba sobre mi horario previsto.

Ya liado con la subida hacia el Alto de la sierra, llevaba a rueda a 3 participantes, 2 Ingleses y un Francés que tras insistir yo en que dieran algún relevo, vi claramente que no estaban por la labor y en cuanto el terreo empezó a empinarse, arree de lo lindo y me quedé solo en unos kms. Ninguna luz por detrás, y en la terrible bajada antes de Ayllon, (terrible por el estado lamentable de la carretera) me pasa un ciclista a toda leche, a unos 5 kms de Ayllon, Era el Francés, que ahora si me ofrecía insistentemente su rueda, pero a esa velocidad y por esa carretera era imposible seguirle sin jugarme una caída. Seguro que ha participado en la Paris-Roubaix y por eso su dominio en carreteras en mal estado....

Le pasé en el pueblo de Ayllón y salí algún minuto antes que el del control. Estaba sobre mi horario y todo marchaba a la perfección: bicicleta, luces, piernas, motivación... De vez en cuando hacía un Checkup, a modo de piloto de aviones, para ganar más confianza en mi mismo.

Conocía el camino perfectamente hasta Tortoles de Esgueva, bueno todo no, al hacer la brevet de 600 kms que organizó el C.C. Pueblo Nuevo Raúl, Manolo y yo ya nos perdimos en Aranda de Duero, y justo pasó otra vez: 50´ minutos deambulando por el polígono industrial de Aranda hasta que encontré la dichosa C-619, momento en el que, cómo un poseso, me dispuse a recuperar el tiempo perdido, forzando bastante la máquina. Vi luces blancas detrás de mí, pero yo seguí en mi lucha contra el crono, adelantando a un compañero de Girona que se pegó a mi rueda y que de vez en cuando se ponía a mi lado para decirme “lo estoy flipando, ¿seguro que estamos en la misma prueba?” Y es que no era para menos, velocidades de 40/45 kms por hora era lo que mis piernas desarrollaban en esos momentos de acaloramiento y de enfado conmigo mismo por haberme perdido de nuevo.

Llegamos a Tortoles y allí estában Campos, Benayas, Eva Montero y Alfonso Triviño que saben de mi equivocación ya que me han visto por el polígono de Aranda.
243 kms, pero en hora, (¡¡vaya ahora podía ir 50´ por encima de mis cálculos!!) pero tampoco pasa nada voy dentro de lo previsto.

A los 10´ llegan la grupeta del Francés y los Ingleses, que al igual que yo se han perdido. Bueno, mal de muchos..... aun así estoy enfadado conmigo mismo ya que el esfuerzo me deja los cuadriceps tocados y sé que he soltado mucho ácido láctico en las piernas y ahora me preocupa, esto no ha hecho nada más que empezar y ya con molestias....

Descansé algún tiempo, calculo unos 20´ y salí despacio. Mi compañero de Girona ya había salido. Me dijo que ya le pillaría y la grupeta seguía en el control de Tortoles cuando salí. Parecía que ellos también acusaban algo de cansancio, aunque si observé a estas alturas miradas de reojo entre ellos y yo.

Di alcance al participante de Girona en Astudillo: se quedó sorprendido y me dijo ¡¡pensaba que me cogerías antes!!, esta vez iba regulando: sin prisa pero sin pausa.

Llegamos a Fromista y paramos un buen rato para avituallarnos y refrescarnos porque a estas horas ya hacía calor. Calculé y estaba en tiempo y sobre el horario previsto y como sabía lo que me esperaba ahora, nos lo tomamos con calma hasta Cistierna, con paradas en Saldaña y en Carrión de los Condes. Desde antes de Saldaña notaba cómo algo le pasaba a la rueda trasera. Intenté alejar malos augurios de mi cabeza pero la cosa fue en aumento, llegando muy preocupado a Cistierna, (en esta zona es donde Campos y Benayas nos hicieron un amplio reportaje fotográfico que todos habéis tenido ocasión de ver) Por suerte este control, además de contar con abundante comida y bebida, contaba con un buen mecánico que enseguida cuando le dije que mi rueda trasera de palos, estaba descentrada me dijo que no, que lo que ocurría era que la llanta estaba totalmente desgastada y se había abombado una parte.
Me desinchó la rueda trasera, anuló el freno trasero y desde este puesto se pusieron en contacto con el de Gijón para que me consiguieran una rueda, pero claro quedaba lo más emocionante de la etapa; El puerto del Portón y Cangas de Onis, 178 kms con la rueda y el freno en estas condiciones...

Antes de llegar a Riaño mi compañero da claras señales de flaqueza y casi me obliga a que le abandone y que siga yo a mi ritmo, que sin ser excesivo, no bajaba. Así lo hago y enfoco la larga bajada del Pontón con miedo y sorpresa por el maravilloso espectáculo que contemplaban mis ojos, algo cansados a estas horas. Al no llevar freno trasero y la rueda algo desinflada el descenso se convierte en un quiero y no debo por lo que pierdo mucho tiempo para llegar a Cangas de Onis.

Encontrar el punto de control fue un poco complicado. Cuando no llevaba ni 10´minutos aparece mi compañero de Girona, señal de que mi descenso ha sido tranquilo. Nos refrescamos y cambio impresiones con Eva y Triviño.
Según salimos vemos cómo el trio internacional llega: primero el Francés, que me saluda haciéndome el signo de disparo de Contador ,cómo diciéndome que ya me había pillado (algo que no me sentó muy bien) y a dos calles llegan los Ingleses, también con caras alegres.

Ya en el control de Cistierna preguntaron que cuanto tiempo hacía que habíamos salido y al decirles que 15´ , el Francés soltó algo cómo ¡¡sólo eso, bien, bien!!.. un tipo muy calculador que, por lo que me han contado, lleva varias PBP acabadas entre los primeros haciendo muy buenos tiempos.

De camino hacia Gijón mi compañero me comentó que se les veía muy enteros, que nos tenían controlados y donde querían y que nos pasarían pronto. En esos momentos empecé a ir enfocando la prueba desde otra perspectiva: tenía mi objetivo, que era claro y que a muchos compañeros de la MGM ya les había confesado antes de salir en Algete: quería hacer la prueba en 60 horas, (algo que parecía osado, aunque en realidad mi objetivo eran 58 horas, y por eso no me atreví a confesarlo antes). Había estado sopesando toda la prueba, ya conocía la ida del brevet de 600 kms, Algete-Gijon y sobre todo, creo que algo juega mucho a mi favor: es que me conozco muy bien a mi mismo y sabía que podría intentarlo y que salvo complicaciones mecánicas o lesión estaba entrenado para cumplir con ese tiempo.

Bueno de Cangas a Gijón volví a irme sólo y preocupado más que otra cosa por la rueda. En Gijón costó también un poco encontrar el punto de control.
Aquí quiero hacer mención especial al pedazo de control que me encontré:
Arco hinchable, a modo de meta de MGM, muchos voluntarios esperando, duchas, toallas, jabón, cena, masajista, colchonetas, mantas y sobre todo y lo que yo más ansiaba: un mecánico con una rueda.

Llegué por delante de mis previsiones más optimistas, eso y el cansancio hizo que parara a descansar, ducharme, cenar algo, darme un masaje para aliviar los cuadriceps e intentar dormir. El trio perseguidor llego a Gijón 10´ después que yo y luego el compañero de Girona, que me dijo que tiraba la toalla y que dormiría por lo menos 8 horas.
Tumbado en las colchonetas veía y oía cómo los demás dormían placidamente: sus ronquidos no me dejaban dormir y además estaba echo un mar de dudas. Empezada a darle vueltas a si quería llegar el primero o cumplir con mi objetivo. Al final pudo la ambición y pensé que podría matar dos pájaros de un tiro porque no eran incompatibles. Primero pensé en salir cuando ellos e ir a rueda, pero fui sincero conmigo mismo y me dije,: ¿¿¿eres capaz de ir a rueda y no tomar tu las riendas??? Pues la verdad es que no, con lo cual y tras dos horas y media de dar vueltas de un lado a otro, pensé y me dije: “Serán muy calculadores pero a mi no me conocen, sudan, comen, tienen sueño, tienen dolores... pues entonces estamos empatados, si pueden, que me pasen”. Me levanté, desayuné y salí para Cangas. Antes de salir me indicaron que un compañero Francés había salido una hora antes pero que había dicho que dormiría en Cangas. Bueno, yo a lo mío, en algún sitio tiene que dormir y una hora no es nada.

Mientras avanzaba, descontando kms para motivarme y decirme: “ ya queda menos”, me cruzaba con muchos compañeros que iban dirección Gijón y con emoción me acuerdo de los gritos que nos dábamos, ¡!todo un festival de luces!!.

Una vez en Cangas, me indicaron que había llegado un Francés antes que yo pero que estaba durmiendo. Bueno pues en cabeza de nuevo, sin saber nada del trío perseguidor y con el incomparable puerto del Portón de por medio.
Ya amanecía cuando empecé la subida y a mitad de puerto recuerdo la grata sorpresa de cruzarme con los últimos compañeros de esta prueba, bajando muy animados y rompiendo el silencio de la mañana saludándonos
Este puerto no se acaba nunca??,¡¡madre mía, que hartón a subir y subir y subir...!!! Sabía que era largo, pero se hizo eterno. Vi la fuente del infierno pero pensé que ya estaba arriba y que pararía en Riaño a refrescarme. Fue un error y me quedé sin agua subiendo.

Una vez coronado el puerto, a los dos kms, vi una fuente a mano izquierda y esta vez si paré en seco y bebí agua. ¡¡Que fresca y rica que estaba!!. Luego en Riaño paré también y me preguntaba por donde andarían mis perseguidores...A esas horas me sentía Tarzán.... lo peor había pasado, el temido puerto ya superado, había amanecido por completo y daba la sensación de haber estado durmiendo toda la noche porque me encontraba descansado y sobre mi horario previsto.

Continuo hacia Cistierna con muy buenas sensaciones. Cuando llegué me recibe Ivan (el voluntario y mecánico) y recuerdo que por lo menos comí 5 rebanadas de sandía. Estuve descansando con las piernas en alto por lo menos media hora y continué camino, sabiendo que ahora venía una de las partes más feas y largas del recorrido y encima con las horas de más calor. Recuerdo pensar, “ venga que si te quedas un poco más aquí, al final echas raíces y formas familia...” Costaba salir de este control, con lo bien que se estaba....

De camino a Fromista quedaban unas cuantas subidas ( de las de 10%) que con lo que caía, se hicieron algo más que duras. Una vez pasado Saldaña empezaba una zona larga y recta, donde sopló el aire de costado y me hacía muy difícil mantener un ritmo vivo.

Bueno he de deciros que desde Gijón rodaba completamente sólo: nadie de la organización acompañando y ningún ciclista. Esto me ha dado muchas más tablas en el largo camino de conocerme a mi mismo ante situaciones límite.

Empiezo a padecer con el tibial izquierdo y me cuesta llevar cadencia. El dolor sube casi desde el tobillo hasta la rodilla, “joper, joper, pero si no queda nada unos 350 kms y estoy en Algete”. Joer 350 kms, no veía que con ese dolor pudiera completarlos sin parar. Empecé a pensar y a buscar algún remedio, pensé bueno pues paras en un pueblo y compras Radiosalil y tiramos para adelante, que va son más de las 20:00 horas y estará todo cerrado y el pueblo más cercano ya es el punto de control de Tortoles.
De repente lo vi claro, te pones un manguito que sujete el músculo y en el control te metes dos o tres hielos en la pierna. Así lo hice y funcionó.

La llegada a Tortoles fue de película: una chiquillería aguardaba y gritaban ¡!ya llega el primero, es Fran!! ¿pero cómo saben mi nombre?, luego Almudena me aclaró que se iban llamando entre los controles para seguir la prueba y claro sabían que yo llegaría el primero y que detrás estaban mis compañeros, el Francés y los Ingleses.

Tal era la expectación en el pueblo que cuando me senté en el bar a comer dos rebanadas de melón y algo de espárragos, Almudena tubo que espantar a los niños que estaban casi sentados en mis piernas, les dijo -pero dejarle respirar- en las ventanas no cabía nadie más.... Preparé todo para la noche, y salí con muchísimos ánimos, vi cómo se seguía la prueba y cómo me animaban para que llegase el primero.

Lance la bici y el aire favorecía la velocidad que no bajaba de 40 kms hora, la pierna se aguantaba y esta vez encaraba la noche (la última) con ganas, ya que estaba achicharrado de todo el sol que habíamos tenido que soportar. Hasta Aranda todo es un sube baja, pero que prácticamente se hace a plato y enseguida me vi otra vez atravesando Aranda por el medio en vez de haber pillado el desvío.
Ya en Fuenteespina pregunté a un lugareño y le dije: ¿esta es la carretera que lleva a Ayllon?, a lo que me contestó: si, ¡to tieso para arriba!.
Según avanzaba vi la carretera marcada cómo BU, en vez de C-114, me di la vuelta y volví a preguntar al buen hombre: ¿pero usted está seguro? por que en mi papel me pone...... y el buen hombre me contestó, ¡hombre te aseguro que esta es la carretera que te lleva a Ayllon y que pasa por Fuentelcesped y el pantano...!, ¡!!me lo vas a decir a mi que llevo 60 años viviendo aquí...!!! Seguí pero a estas horas a toro pasado estaba claro que acusaba un claro estado de desorientación.
A un km antes de llegar a Ayllon me acuerdo de ver a unos muchachos con MTB y puse el pie en tierra y les pregunté, ¿queda mucho para Ayllon?, ¡¡¡estás aquí venga Fran que ya has llegado!!!, (joer con que todo el mundo me conozca), y dicho y echo una subida y todas las luces de Ayllon iluminaron esa fría y oscura noche.
De verdad que si no lo habéis experimentado a lo mejor no sabéis muy bien de que os hablo, pero ver en el puesto de control de Ayllon a las dos de la mañana a toda una terraza abarrotada de gente ponerse en pie a aplaudir, gritando ¡Bravo, bravo, venga campeón! es algo que no creo que pueda borrar nunca de mi mente. Es una sorpresa que desde luego no me esperaba y que me dio, entre otras cosas mucha vergüenza.
Un ciclista solitario cómo yo no sabe reaccionar ante tanta muestra de cariño y de admiración. Posé para alguna foto, y recuerdo el comentario de un hombre mayor, diciéndole a otro: “Esto es un hombre”. Cuando oyes algo así sobre ti cae una losa de responsabilidad y a la vez era la chispa que necesitaba para afrontar lo que todavía quedaba.

La subida al puerto de la pela: me acuerdo de salir escoltado del puesto de control de Ayllon por un grupo numeroso de ciclista a MTB que me acompañaban y que en las primeras cuestas se decían entre ellos: “míralo, con 1000 kms y no podemos seguirle”, y dejando de oír poco a poco los gritos de apoyo, me quedé sólo de nuevo.

La subida larga y agotadora, las piernas y sobre todo la cabeza ya no están para nada, sólo quieren llegar y descansar. Se me hace duro continuar pero mi cabeza busca alicientes y los encuentra, me digo a mi mismo: “tienes que continuar, ya no sólo por tu objetivo, también por esta gente, por mi familia, por mis amigos, por todos los que te apoyan en tus aventuras/locuras”, y esto funciona: las piernas dicen basta pero quien manda es la cabeza y ordena una pedalada más, otra , venga que estamos arriba y dicho y echo, me encontré con los molinos de aire en una carretera más o menos llana en la que siempre he mantenido buenas medias de velocidad. Recuerdo pasar mucho frío y de intentar ponerme lo único que podría hacerme entrar en calor, un chubasquero de plástico comprado en una tienda de todo a un euro.

Me preocupo, si no puedo ponerme una simple bolsa de basura encima, si pincho ¿que pasará?.... Pues menos mal que no ocurrió, porque se hubiese acabado todo, estoy seguro que no podría haber cambiado la cámara si pincho, y esto me preocupaba, además de alguna alucinación y mi desorientación constante que aunque pasaba por los pueblos y lugares que con anterioridad había recorrido en las brevets, creía siempre estar equivocado y circular por carreteras distintas.

En Cogolludo tardé otro buen rato en encontrar el control y reconozco que me puse muy nervioso. Pido disculpas a los voluntarios que aguardaban allí por mi cara larga, fruto del cansancio y las ganas de llegar, más que por mi forma de ser.
Cogí una manzana y salí pitando sabiendo que ya Algete era la próxima estación y final de recorrido.
Mis preocupaciones en ese momento eran: no pinchar y que la luz no se agotase, ya que había puesto la última pila en la linterna del manillar.

Rodaba muy fuerte intentando alcanzar mi objetivo, 58 horas. Pero veía que no era fácil tenía que mantener una velocidad alta y no decaer ni en las subidas. Más o menos en Viñuelas me cruce con Benayas que va en moto, nos saludamos, da la vuelta y me anima comentándome: “joer Vacas cómo vas”. Miro el cuenta y marcaba 42 kms hora, es un tramo llano y que siempre se me ha dado bien, me desea que llegue sin contratiempos y me felicita.
Me siento seguro, ha amanecido, no tengo frío y ya puedo casi ver Madrid a los lejos, veo que esta aventura toca a su fin, pero mi objetivo todavía no está cumplido, en Alalpardo miro el reloj y marca las 8:00 horas, ¡joer por poco, mecaguen!, lo he tenido en la mano...

Llego a Algete polideportivo, veo que alguien avisa a los de dentro y salen dos o tres para hacerme fotos. Me lo tomo con calma, recordando la foto de la anterior MGM en la que un grupo de 5 ciclistas llegaban de la mano y saludo a los fotógrafos.

Entro en el recinto, sello y entonces empiezan a echar cuentas: “Enhorabuena Fran”, me dice mi voluntario de lujo, J.M. Campos. Le digo ¿cuanto ha sido al final?.
Me dice 57 horas 55 ó 53 minutos, no me acuerdo, digo ¿Qué? esta mal, si a las 8:00 horas son 58 horas y son las 8:13 horas, no puede ser, y me dice: “pero tu saliste en el tercer grupo a las 10:20 horas”. (Parece la novela de Julio Verne la vuelta al mundo en 80 días)., lo he conseguido al final, lágrimas y una emoción indescriptible.

Me bloqueo y todo el cansancio me cae de golpe: necesito una colchoneta. Dejo la bici, se me hace eterno el pasillo que me conduce a ella. Campos me acompaña y caigo en un sueño reparador, durante 1:40 horas. De vez en cuando en mi cabeza, llegan pensamientos cómo lo has conseguido al final por 5 minutos de ventaja. Cuidado que te cogen, otra cuesta más, etc....Me levanté y en ese momento, más o menos, llegaban mis compañeros el Francés y los Ingleses: saludos, felicitaciones mutuas y entablo una conversación con el Francés, (ya que su mujer y su suegra hablan castellano), en la que me dice, que me han seguido sin descanso hasta que han tirado la toalla en Ayllon, y me insta a que si participo en la PBP, yo a tu rueda, tu primero y yo segundo, jajajjajaa. muy buen rollo, nos intercambiamos correos y nos damos un abrazo. Ese buen rollo entre “adversarios” y ese saber estar es otro de los momentos que no podré olvidar nunca.
Muchas felicitaciones recibí en esos momentos, el abrazo a Benayas cuando regresó, el abrazo a mis hijos y a mi mujer, las charlas comentando la prueba con la organización y participantes que llegaban. Uno de ellos mi amigo Manuel Morente, quien también sufrió lo suyo el y su grupo para que no les pasaran 4 italianos que les pisaban los talones. Saludos con los amigos Andaluces, Valencianos, Asturianos, el Indio, etc...

He leído los foros y comentarios escritos en la red y a veces tengo la sensación de tener que pedir perdón por haber llegado el primero. ¿A quien no le gusta/aria decir que ha llegado el primero?. Lo peor es que esos comentarios vienen de gente que nunca ha participado en una de estas pruebas y que ve los toros desde la barrera... pero no seré yo quien entre al trapo.

LAS COSAS CLARAS; la MGM no es una carrera, es una superbrevet no competitiva donde cada uno decide su ritmo, donde cada uno mantiene la velocidad que puede, y donde cada uno se lleva una experiencia y pelea contra el reto que supone acabar.
Mi objetivo estaba claro, dije 60 horas, aunque siempre pensé y en mis cálculos y de ello es testigo Eva, eran de 58 horas. Un objetivo ambicioso, difícil, pero por eso mismo era un reto.
Al final disputé la prueba y quise llegar el primero, pero quise estar presente cuando llegase el último para felicitarle por haber podido con semejante empresa y para poder saborear más si cabe ese aroma que ha envuelto a esta estupenda prueba.
Todos los que hemos acabado y los que lo han intentado tenemos el mismo reconocimiento y el mismo merito: somos Finisher en la prueba ciclista más larga de las que se celebran en España y de las mayores del mundo. Cada uno a su ritmo, pero todos con nuestras dudas y nuestras penurias.

En cuanto a la organización:
Un 10, y no tengo porque hacer la pelota, me ha parecido todo increíble, desde cómo se nos ha tratado, a los voluntarios voluntariosos, al trazado, a las atenciones, etc....
Es verdad que he puesto que a veces a costado encontrar algún puesto de control, pero es responsabilidad del participante estar informado de la ruta a seguir. Hemos tenido cumplida información de las direcciones de los puntos de control, con la anticipación suficiente cómo para haberla podido buscar en San Google, o en cualquier mapa. Pero nos es más cómodo enfadarnos con el de enfrente que con nosotros mismos.
Emotiva la entrega de trofeos.
Emotiva la nota redactada por Campos.


Algunos datos que creo que más de uno se pregunta:

Bici: Argon 18, element 114.
Cultote: Etxeondo Raider.
No utilice cremas.
Zapatillas de ciclismo: Shimano tr50 de triatlón. Sin calcetines, toda la prueba.
Guantes cortos, Manguitos, sin chaqueta.
Maillot: el de la MGM.
Dos bidones en la bici.
Iluminación: Dos focos de 300 w cada uno y 10 pilas lo que me dio una autonomía de 30 horas.
Foco: http://www.dealextreme.com/details.dx/sku.13095
Pilas: http://www.dealextreme.com/details.dx/sku.5790
Soporte: http://www.dealextreme.com/details.dx/sku.8274
Cargador: http://www.dealextreme.com/details.dx/sku.13820
Todo esto puesto en casa en 10 días, por 90 euros más o menos. Olvidaros de Cateye ni de caros sistemas.

Un frontal en el casco del decarton., No necesitais más. Bajé de noche a 50 kms hora sin problemas.
Cubiertas: Vittoria Open Corsa, evo cx. 23mm

Pedaleando:
Velocidad media: 26.7 kms hora.
Horas de Pedaleo: 46:44 horas.
Horas de descanso/control: 11:11 horas.
Cadencia media: 82.
Desarrollos:
54/44
12/27

Mi entrenamiento:
Tengo entrenador, Pablo Cabeza, http://pablokbza.dorsalcero.net/
(entrena entre otros a David Arroyo).
Horas semanales de entrenamiento: 25/30 horas.
Entrenamiento tipo: Triatlón de larga distancia.
4 sesiones de bici, 4 sesiones de carrera, 4 sesiones de natación.
Este año más de 20.000 kms de bici.
Pulsaciones en reposo antes de la MGM: 40/42.
Mis zonas de entrenamiento:
R1: 120- 136 pulsaciones
R2: 137- 147 pulsaciones
R3: 148- 155 pulsaciones
R4: 156- 166 pulsaciones
R5: 167- 175 pulsaciones
Edad: 40 años.
4 años en el triatlón.
Este ha sido mi primer año como ciclista de ciclomaratones.
No me importa nada dar estos datos, que también guardados tienen otros ciclistas, al contrario tengo ganas de compartirlos con vosotros por si os pueden orientar y ayudar.


Cualquier duda/pregunta, sobre lo que os he contado, intentaré responderla, quiero aclarar que no es fruto de la casualidad que haya conseguido mi objetivo, creo más bien que es fruto de mi esfuerzo y de mi trabajo, de haberme visto envuelto en otros retos similares y de mi espíritu combativo ante las adversidades. Mis “adversarios” lo pongo entre comillas, han sido duros y por tanto veo mayor logro en la consecución de mi Reto principal.

Pocas cosas me marcan tanto cómo para querer hacerme un tatuaje sobre ellas.
Organizadores: No cambieis el Logo de la prueba, ya que me lo pienso tatuar.
Seguro que por esto también leeré algún comentario pero bueno...


Saludos.
Fran Vacas.

9 Responses to “MADRID GIJON MADRID”

Gaizka "akele" dijo...

Y tras esto, ¿qué coño se te puede decir que no se te haya dicho ya?.

Solo un "CAMPEÓN", pero no por acabar el primero, sino por lo que eres, sin más, jejeje.

Ahora, a descansar un poco y nadar, que la Challenge está ahí al ladito, jeje.

En el mes que tengo de preparación, trataré de hacer más bici para acabar mejor y tratar de que no me ganes, como en el IronCat, jejeje.

Por cierto, tras esto, ¿para cuando la RAAM???, jejeje.

Besos y abrazos.

Mac dijo...

Mi más sincera enhorabuena.

Eres sin duda un ejemplo de superación y tesón a seguir. Por desgracia o por suerte, la cabeza que tienes sólo se concede a unos pocos.

Saludos,

PERIKO dijo...

Enhorabuena, siguiendo tu blog he podido vivir la prueba, dentro de 4 años espero estar en la salida, transmites calidad como deportista y como persona.

Carlos dijo...

Gran prueba Fran.
Un ejemplo de superación, mentalidad y costancia.

Saludos. Kaki

VACAS dijo...

Muchisimas gracias de corazón.

Ya no se ni cómo agradecer las muestras de cariño que estoy recibiendo estos días.

Saludos.
Fran Vacas.

SANTI PONS dijo...

Sin palabras! Felicidades!

Jose Berri dijo...

Bravo, bravo, bravo, bravo, y enhorabuena. Te admiro, y eso en los días que corren, no es poco. TODO UN SEÑOR DEPORTISTA.

VACAS dijo...

Usted si que es un Señor.
A ver si nos vemos un día rodando un rato. Te vienes con Akele y nos damos una vuelta por el sur.
Bueno quien dice rodando dice tomando una buena jarra de cerveza...

Saludos.
Fran Vacas.