MADRID-GIJON-MADRID PROLOGO

A pocas horas de que se inicie esta aventura creo que es bueno hacer memoria de cómo empezó todo.
Cuando planteé mi temporada deportiva de este año, no entraba en mi cabeza hacer esta Superbrevet de Randonneurs Mondiaux, y no tenía mucha idea de que eran las brevets. Hoy ya empapado 100% del espiritu Randonner puedo afirmar que es algo que me ha enganchado y creo que de por vida, igual que lo ha echo el Triatlon de larga distancia.
Para poder participar hoy he tenido que sortear unos cuantos obstaculos y me parece bien, aunque alguno, cómo tener que cambiar el manillar a mi cabra, me costase un acaloramiento interno intentando retrasar todo lo posible ese momento.
Cuando te apuntas a un IM, un Maraton, una marcha, etc... no tienes que pasar unas pruebas clasificatorias, son tus entrenamientos esas pruebas, pero claro no quita para que algún irresponsable se apunte sin saber realmente donde se mete. En la MGM y en pruebas similares cómo la Paris-Brets-Paris, que es la prueba reina, se exige pasar por lo menos cuatro pruebas clasificatorias de 200 kms, 300 kms, 400 kms y 600 kms. Esto por lo menos nos garantiza, a parte de un correcto entrenamiento, una idea bastante clara de lo que será la prueba final.
Os he hablado de la Paris-Brets-Paris: la prueba reina, ya que es en Francia donde este movimiento radonneurs nació. Al igual que pasa en los IM donde el más famoso es el de Hawaii pero el más duro es el de Lanzarote, ocurre lo mismo con las distintas superbrevet: el más famoso es el Francés pero el más duro es el Español, con más de 10.000 metros de desnivel acumulado por lo que la diferencia en tiempos de realizarlo lo deja muy claro: 45 horas para la PBP y 61.30 para la MGM.
Bueno, pues la primera brevet, la de 200 kms fué intensa, nervios, velocidad y en la que aprendí a rodar a toda leche. Todavía me duele la estocada de aquel Australiano cuando me dejó de rueda y no pude seguirle... para mi fué cómo el dedo pulgar, corto pero fuerte.
La de 300 kms fué rara: salimos de noche, nos llovío mucho y conocía a Manolo y Raul, compañeros del resto de brevets. Fué cómo el dedo anular, el del compromiso.
La de 400 kms fué genial. Me sentí bien, controlando la prueba en todo momento y no al revés. Fué cómo el dedo meñique, independiente al resto.
La de 600 kms fué dura. Aprendí y me acabé de empapar de este maravillo espirítu brevetero y fué cómo el dedo indice que señala el camino.
Ahora nos queda la de 1250 kms, esta espero describirla a la vuelta, pero quiero imaginar que será cómo el dedo corazón, el de darlo todo para conseguirlo todo.
Os puedeo asegurar que en estos momentos estoy muy tranquilo. Mi reto en esta dura prueba es hacerla en un tiempo determinado (...horas) que por prudencia y respeto a la magnitud del evento no os desvelaré por lo dificil que es que lo pueda conseguir (de otra forma no sería un reto).
PD.: El blog lo irá actualizando Ruth, mi mujer, con los datos que le dé vía móvil.

2 Responses to “MADRID-GIJON-MADRID PROLOGO”

Anónimo dijo...

Suerte Fran. Intentaré salir a la carretera a daros ánimos.

Rubén de Diego

Ruth E dijo...

Mil gracias (en nombre de Fran)
Un saludo.
Ruth