670 kms, Villaverde-Gijon

Me levanto a las 3:00 horas del sábado sin haber pegado ojo, ¿nervios?, pues no había motivo para no estar cansado y dormir, el viernes fue largo y me acosté sobre las 23:00 horas, pero nada, desvelado total....

Salgo de casa a las 4:10 con la Interpraisse de gala, rueda lenticular y de palos pero sin casco aero, jejeje. Lo valoré mucho el viernes y después de haber montado las cubiertas buenas en las ruedas de radios, las volví a cambiar y me llevé las otras ruedas y no me he arrepentido. Cómo me dijeron los compis breveteros “Si señor con un par”, aunque creo que por dentro pensaban otra cosa.

Llegué a Algete a eso de las 5:20 horas donde me inscribí y empezamos a comentar la jugada. Se nos dieron las últimas recomendaciones donde nos insisten en la no conveniencia de bajar el puerto del Portón de noche. Desde la Federación Asturiana de Ciclismo han insistido mucho en el tema sobre todo por los desprendimientos.
Diego el organizador me miraba a mi cuando nos daba las recomendaciones , ya que sabía de mis intenciones de hacer la brevet del tirón sin dormir.
La verdad es que a esas horas no sabía si el sueño me afectaría debido a que estaba sin dormir y lo que me quedaba...

Salimos sobre las 6:10 horas destino Gijón, nos esperan 620 kms de nada pero yo ya llevaba 40.

No vi a Manolo en la salida y al hablar con Raul me dijo que el no la haría del tirón entonces pensé que me tocaba hacerme esta brevet sólo con lo cual nada más salir y pasar Alalpardo le dí fuerte a los pedales quería aprovechar las primeras horas en las que el sol no castigaba y me vi sólo en un periquete, a los pocos kms me adelanta un coche y me grita que pare y espere a dos compañeros que vienen detrás, me extrañe pero pare. ¡Que alegría llega Manolo y Raul! , Manolo me confirma que el la va a hacer del tirón conmigo.

Seguimos a buen ritmo y enseguida estábamos en Cogolludo sellando y tomando una Cocacola, luego Atienza donde comimos un bocadillo del cual me arrepentí bastante, era de Atún con tomate pero claro nos echaron todo el aceite en el pan y antes de llegar a Ayllon sentía el estomago raro.

El sol aprieta y el calor va haciendo mella pero llevamos buen ritmo y los kms van cayendo no sé muy bien por donde pero por la zona de Tortoles de Esgueva me acuerdo de estar casi Kao debido al calor, eran las horas centrales y sólo bebía y bebía perdiendo muchas sales, lo bueno es que en todos los pueblos hay fuentes y pilones donde refrescarnos pero la verdad es que se hizo muy pesado y el ritmo bajo mucho.
Comimos un bocadillo de jamón y queso una jarra de cerveza sin, que nos dan fuerzas para las largas horas de sol que todavía quedaban.

Raul va bien, Manolo va tocado y yo sufriendo con el estómago rarito pero consciente de que en cuanto el sol caiga y empiece la noche todo pasará o por lo menos es lo que esperaba.

Paramos a cenar Antes de Guardo un plato combinado y continuamos carretera hacia Guardo que se me hizo eterno, vimos muchos carteles anunciando el pueblo y nunca llegaba.... pero con tiempo y paciencia todo se logra y ya sin el sol castigando los kms se hacen mejor aunque la media baja por la falta de luz.

Fue por Cistierna donde Raul empezó a dar varias muestras de sueño y Manolo tal y cómo le comentaba durante el día comenzó a sentirse mejor con la llegada de la noche yo también me sentía mucho mejor y con las suficientes fuerzas y determinación para hacer la brevet sin parar a dormir.

Pasamos por Riaño y paramos para abrigarnos ya que la temperatura había caído bastante y la cena ya estaba más que consumida con lo cual estábamos muy bajos de calorías, comimos algo y para adelante que viene el temido puerto. Empieza a lloviznear.

El puerto del Pontón: El puertazo menudo hartón de bajar, a poco no llegamos a Cangas.
Antes de bajar Raul nos avisó de que se quedaba a dormir y en un pueblo en un porche de una casa se quedó, Manolo dudó unos momentos pero pensó que si se quedaba se helaba de frío y continuó conmigo, le deseamos suerte a Raul y seguimos puerto, a los pocos kms de dejar a Raul todavía subiendo al pasar por una casa sale un perro detrás de nosotros y a los pocos segundos vemos a tres más, menudo spint nos dimos y se nos pasó el sueño de golpe, descarga de adrenalina y a bajar el puerto, empezamos muy despacio y con mucha seguridad, Manolo guiaba ya que llevaba mejor luz que la mía y poco a poco fuimos viendo que no era para tanto pero después de bajar y bajar y bajar y parar dos veces a estirar los dedos de las manos que ya no sentíamos de tanto frenar senos hizo duro y no veíamos el momento de llegar a Cangas.

La verdad es que me alegro mucho de haberlo bajado con Manolo pues ese puerto de noche lloviendo cómo estaba a esas horas, con varios desprendimientos de piedras en la calzada con la luz muy justa y bajarlo sólo ya apenas sin fuerzas, es para echarse a un lado de la cuneta y ponerse a llorar.

Pero al final todo llega y Cangas nos acogió con un amanecer agradable. Un café y un donuts pero para eso tuvimos que recorrernos todo Cangas pues no había ningún bar abierto.

Ya desayunados camino a Gijón le pregunté a Manolo que cómo iba y me dijo que increíble que parecía que se acababa de levantar, esa misma sensación tenía yo y sabía que cuando amanece el cuerpo, bueno la cabeza hace una especie de reset y cómo si nada, cansancio general pero llevadero y así fue cómo parando en una gasolinera a tomar una cocacola llegamos a Gijón a las 9:50 horas pero al bar donde teníamos que sellar llegamos a las 10:40 porque nadie nos sabía guiar...... ya estábamos de los nervios. Llegamos los primeros pero eso en estas pruebas no importa.

He tardado más de lo que esperaba pero viendo las condiciones me doy por muy satisfecho.

En estas pruebas no hay amigos animando, ni familiares ni existen arcos de meta, las parafernalias de otras pruebas aquí sobran, eres tu mismo con tu esfuerzo, tesón y determinación y eso reconforta mucho cuando lo consigues pues sabes que lo has hecho para ti, porque te gusta y porque es una experiencia inolvidable. El espíritu randonneurs a calado muy de dentro de mí y me río a carcajadas de los que quieren ponerme, ponernos límites.
!!!There are no limits!!!
La frase para esta brevet: “He visto más de lo que recuerdo, pero recuerdo más de lo que he visto” Si entiendes esta frase es porque estás vivo, si no la entiendes, ¿a que esperas para empezar a vivir?

6 Responses to “670 kms, Villaverde-Gijon”

Dani dijo...

F E L I C I D A D E S

Con un par

Gaizka dijo...

Qué pasa globero. Muchas felicidades. Enhorabuena por lo realizado. Como sigas así, la RAAM la harás dentro de poco, jejeje.
Besos y abrazos!!!

VACAS dijo...

Gracias,
La Raam, 20.000 euros tienen la culpa.....


Saludos.
Fran Vacas.

Jose Berri dijo...

Enhorabuena Fran, pero a ver si damos un poquito más de pedales y nos dejamos de bocatas y birras, ¿Tú has ido hasta Gijón para pegarte un día de tapeo, no?
Un abrazo tío.

Macario dijo...

No me jodas que no hiciste el Gijón-Madrid de vuelta!!!

Joer, estás acabao :-))))

He impreso tu post, para demostrarle a mi doña que, definitivamente, los ironmanes son una mariconada

VACAS dijo...

Berri, yo hago deporte para COMER no cómo para hacer deporte. jejeje.

Macario, los Ironmanes dan mucho miedo y yo nunca les perderé el respeto que se le debe tener.

Después de la Algete-Gijon al día siguiente cómo si nada pero después del Ironcat he estado muchas semanas jodido, jodido.
Vamos imagino que cómo tu

Saludos.
Fran Vacas.